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Mi Diario Momentos vividos Nietos

Vivencias escritas de un abuelo para sus nietos

Capítulo XVII

Anís del Mono.

La casa tenía dos patios uno más grande y el del interior más pequeño, en el primero de ellos unos especialistas nos realizaron un pozo de unos catorce metros de profundidad por un metro veinte centímetros de diámetro, pero no se llegó a encontrar ningún manantial de agua a pesar de su profundidad el que se dejó para aguas residuales.

Con posterioridad entre mi padre, mis hermanos y este abuelo hicimos un nuevo pozo en el segundo patio y a unos ocho metros de profundidad encontramos agua, pozo que nos alivió muchísimo para el abastecimiento de los trabajos de la casa, supuesto que teníamos que llevarla con cubos y un baño de hojalata desde una fuente de agua potable que existía en las inmediaciones de la carretera de Almadén (hoy Avenida Agrupación