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Historia

Los Guerreros de Terracota

En la primavera de 1974, tres campesinos se encontraban excavando un pozo al sur de la aldea, Xiyang de la república China. Cuando a los cuatro metros de profundidad, sus palas chocaron con un objeto extraño: una figura humana de tamaña natural vestida con armadura y lanza. Estaba fabricada en terracota “(arcilla moldeada y endurecida al horno”) con tanto realismo que se asustaron .Este descubrimiento llenó de inquietudes y desazón a la aldea. De hecho, muchos ancianos del lugar creían que se había ofendido al espíritu de algún ser inmortal y éste resurgía para traerles algún castigo.

No obstante, alguno de aquellos viejos aldeanos afirmaba que de pequeño había visto a sus padres desenterrar figuras muy parecidas cuando excavaban sus pozos en busca de agua. En todo caso, estaban considerados como objetos de mal agüero, y las rompían o las colgaban de los árboles para azotarlos antes de volver a enterrarlos lo más profundo posible ahuyentando así los malos presagios.

Lo cierto es que esta vez no parecía tratarse de una leyenda. Enseguida corrió la voz de tan inquietante descubrimiento, hasta el punto de que el gobierno de Mao mandó de inmediato un equipo de arqueólogos para iniciar las excavaciones.

Dos años más tarde, los investigadores confirmaron que se trataba de una gigantesca fosa de 200 metros por 60 y contiene más de 6.000 guerreros, los que miden 1,80 m. de altura y están equipados con armaduras fabricadas también con terracota, siendo abierta al público en 1.979.