Categorías
Mi Diario Mis Viajes Momentos vividos Nietos Pensamientos

Vivencias escritas de un abuelo para sus nietos

CAPÍTULO XV.

Dos días antes de la feria de mayo de 1947 que se celebraba en el Paseo de la Victoria, mi compañero de apellido Andujar me comentó que como el Comandante y Sargento se encontraban haciendo unas diligencias en la Prisión Militar que estaba ubicada en uno de los espacios del Alcázar de los Reyes Cristianos y regresarían sobre las doce horas como era de costumbre, si le acompañaba para comprarse unos zapatos para dichas fiestas lo que sin pensarlo mucho decidimos hacerlo.

foto14

Prisión Militar en Alcazar Reyes Cristianos en Córdoba-

Categorías
Mi Diario Momentos vividos Nietos Pensamientos

Vivencias escritas de un abuelo para sus nietos

Capitulo XIII

Tercer Puñal

punal

Todo lo narrado anteriormente fue el tercer puñal clavado en nuestros corazones, por esos motivos pasan por mí los siguientes razonamientos ¡ será que Dios no nos quiere! o es que no sabemos hablar con ÉL, supuesto que estos abuelos todos los días rezamos para que nos aleje de esos males y desgracias que de continuidad nos asechan por todos lados… la vida no nos deja contemplarla con melancolía, con ojos dulces y no con ojos de muerte.

Categorías
Mi Diario Momentos vividos Nietos Pensamientos

Vivencias escritas de una abuelo para sus nietos

CAPÍTULO VII.-

VIAJE DE NOVIOS.

Como a principio de mi narración os mencionaba los medios económicos en nuestro noviazgo eran muy reducidos, supuesto que este abuelo trabajaba como obrero del ramo de la construcción y vuestra abuela lo hacia como sirvienta de hogar, motivos estos que nos privó de hacer ese viaje de novios que toda pareja pudiente hace normalmente por ser de gran ilusión a una pareja recién casada.

El día que contrajimos matrimonio nuestro viaje de novios fue sustituido por entrar en el cine de verano llamado” El Rinconcito” situado en la Puerta del Rincón cine éste que vosotros nuestros nietos no lo habéis

Categorías
Mi Diario Momentos vividos Nietos Pensamientos

Vivencias Escritas de Un abuelo para sus Nietos. Capítulo III

Capitulo III

No desaparece de mi mente estando mi padre trabajando en una reparación de una azotea en una de las casas existentes en el centro de la ciudad en la que había un gran palomar de aves mensajeras, las que sus dueños tenían para su comunicación personal, yo como el mayor de mis hermanos llevaba el almuerzo a mi padre al lugar de su trabajo el que ya de antemano me tenía preparado de tres a cuatro aves dentro de un saco, las que yo trasladaba cuidadosamente y las entregaba a mi querida madre la que preparaba para la cena de aquella noche, así lo hicimos por espacio de varios días que tuvimos que suspender para no entrar en sospechas del dueño por la falta de tantas palomas que no regresaban a su hogar, ¡no sabéis vosotros mis nietos lo riquísimas que estaban las palomitas en nuestros platitos infantiles! y ¡ como cayeron aquellas en nuestras barriguitas ansiosas de que le entrara algo calentito!..